CONSTRUCCIONES TRADICIONALES

Vinculadas a la ganadería tradicional hay varias brañas en el municipio de Palacios del Sil, estas nacen de la necesidad de rentabilizar el aprovechamiento de los recursos temporales como el pasto durante la primavera y el verano. Desde las brañas bajaban antiguamente todos los días las brañeras con leche que se entregaba en las las lecherias.

En las brañas hay cabañas que son construcciones rectangulares que al principio se techaban de paja de centeno y luego de pizarra. Tenían una doble finalidad, por un lado para recoger los terneros y la otra como vivienda para los brañeros/as.

Son Bien de Interés Cultural (BIC)Antiguas construcciones de piedra habitualmente circulares, en el interior se sitúan las colmenas, hay una entrada a través de una puerta de madera.

Pequeña construcción de madera, con tejado de pizarra, levantada sobre cuatro pilares (de madera o de piedra y elevada en el suelo en uno o dos metros, su finalidad es el almacenaje de los productos recogidos durante el otoño (maíz, castañas, grano, etc.), a fin de protegerlos de la humedad y los roedores. Se encuentran a escasos metros de la vivienda habitual.

Construcciones de piedra localizadas en las proximidades de los ríos y arroyos, hacia los que se desviaba gran parte del cauce. La fuerza del agua que entraba en el molino hacia girar el rodezno que a su vez, y por diferentes mecanismos, movía una piedra sobre un eje, siendo esta con la que su fricción sobre otra fija molía el grano.

Soportes construidos con troncos de madera y de forma rectangular, para que los animales que han de ser herrados se coloquen en él sujetos por correas.

La ausencia de agua corriente en las casas obligaba a acudir a estas instalaciones para hacer la colada.

El único que existe en el municipio se encuentra en la localidad de Palacios del Sil, cruza el río Sil, tiene trazada romana, consta de tres ojos de piedra y da paso a los pueblos de Matalavilla, Valseco y Salientes.

Es un asentamiento romano que esta catalogado aunque no ha tenido una excavación sistemática. Se pueden ver los restos de construcciones romanas ocultas cubiertas por la maleza.

Las casas tienen una tipología semejante a las de Asturias y Galicia. Se distribuían en dos plantas, la inferior destinada a cuadras, pajar y bodega y la superior a vivienda.

El acceso a la planta superior se realizaba a través de unas escaleras de piedra situadas fuera de la construcción. Estas escaleras terminaban siempre en un corredor de madera por el que se accedía a la vivienda. A su vez eran cámaras de aire que aislaban la vivienda del exterior, así como en lugares soleados en los que secar los frutos, como el maíz, las castañas, cebollas, etc.

Se construyen con madera de roble o “robotxo” y castaño (techos y paredes) y la mampostería de pizarra o “txousa”de las canteras y la piedra o “canto” de las pedreras o “txeras”de los alrededores. La argamasa está constituida por arcilla. La cubierta tradicional del tejado también llamado teito es de paja o de pizarra.

Se denomina chozo a un tipo de construcción de piedra que se construía en los valles altos o en las brañas que eran utilizados como viviendas de pastores.

La estructura del chozo es de forma circular y acaba en forma cónica para impedir que el agua de la lluvia penetre en el interior. La cubierta del chozo es de escoba.

Las ocheras eran una especie de fresqueras excavadas en el suelo, cerca de algún curso de agua o alguna fuente que permitía la conservación en frío de la leche ordeñada hasta que se bajaba al pueblo.

En casi todas las casas había un horno de amasar, en el cual se hacían la hornada de una docena de hogazas o más.

Una impresionante red de vías unía todo el territorio romano. No todas las calzadas eran de igual categoría existían las terrenae- de tierra , muy comunes, las glarea stratae- una calzada empedrada con guijarros o pequeños cantos rodados, zahora- o las de sícice stratae- de piedra de medio tamaño.